En Cliserdent, creemos en transformar vidas a través de una ortodoncia excepcional. Nuestro equipo de expertos se dedica a brindarte una sonrisa más saludable y hermosa. Desde alineadores transparentes hasta brackets clásicos, ofrecemos soluciones personalizadas que resaltan tu belleza única.
¡Únete a nosotros para un viaje hacia la confianza y la autoexpresión en Cliserdent, donde la ortodoncia se encuentra con la belleza radiante!
La ortodoncia va más allá de la mera estética. Si bien es cierto que actualmente buscamos mejorar la apariencia de nuestros dientes y boca, su relevancia trasciende este aspecto.
La presencia de dientes desalineados o malformados no solo tiene implicaciones visuales, sino que también puede dar origen a problemas funcionales.
La ortodoncia desempeña un papel fundamental al no limitarse únicamente a embellecer; también se enfoca en resolver y prevenir problemas que pueden afectar tanto la salud bucal como el sistema digestivo.
Con ello, se logra una mejora integral que abarca tanto la funcionalidad como la estética, permitiendo a las personas disfrutar de una sonrisa radiante y una salud óptima.
Tienen la capacidad de alterar la disposición de los diversos grupos musculares que inciden en la ubicación y operatividad de la mandíbula.
Estos dispositivos inducen el desplazamiento de los dientes mediante la aplicación de presión sobre los músculos intervinientes.
Ejercen influencia en la angulación de los dientes y en las transformaciones que acontecen en la estructura ósea que sustenta la dentadura.
Estos dispositivos, tal y como sugiere su denominación, pueden ser retirados por el paciente, lo que significa que el usuario tiene la capacidad de quitárselos de manera conveniente.
Actúan de manera directa sobre los dientes, aplicando una fuerza suave que se logra gracias a los materiales de fabricación empleados.
Se les reconoce también como placas, siendo especialmente efectivos en la ampliación de los maxilares. Se emplean de manera frecuente para corregir problemas como la mordida cruzada y el apiñamiento ligero, así como para llevar a cabo movimientos específicos de los dientes.
Los brackets o aparatos fijos tienen la capacidad de reconfigurar la ubicación de todos y cada uno de los dientes en términos generales, sin restricciones de dirección, en contraste con otros tipos de dispositivos.
Para lograr su propósito, el ortodoncista debe elaborar un plan a largo plazo que incluya una técnica de instalación precisa, así como visitas regulares del paciente. A lo largo de estas visitas se realizarán los ajustes necesarios hasta alcanzar la posición adecuada de los dientes.
Además, es esencial mantener una higiene dental rigurosa para prevenir posibles infecciones, aunque a pesar de esto, los brackets representan una solución altamente eficaz para mejorar tanto la funcionalidad como la apariencia de la boca.
En el caso de los niños, es mejor llevarlos a la consulta dental antes de que se presente algún problema o enfermedad.
Hacer revisiones periódicas en los dientes de los más pequeños puede prevenir malestares en el futuro. En el área de ortodoncia, si se realiza a una edad temprana, además de simplificar el tratamiento, permita que se realice en menor tiempo y reduce su costo.
No hay una edad definida para llevar a tu niño al dentista, pero podemos aconsejarte que tengas una cultura de prevención, antes que lo lleves sólo cuando se presenta algún malestar o complicación.
Pese a ello, algunos expertos consideran que la edad para una ortodoncia infantil se debe dar entre los 6 y 7 años, así como mencionamos antes, se ahorrarán muchos disgustos en el futuro y tu niño luego tendrá unos dientes y sonrisa alineada.
Hay que mencionar que en la infancia se encuentra la edad ideal para realizar este tratamiento, ya que los huesos son aún muy moldeables y los dientes se mueven fácilmente.
Al niño se le puede aplicar una ortodoncia preventiva o una ortodoncia correctiva, en el primer caso, se hace para prevenir futuras complicaciones y la correctiva se realiza para corregir y alinear dientes que presenten los problemas comunes de apiñamiento, separación o montaje.
Este procedimiento consta de etapas bien definidas, en las cuales se determinan las medidas necesarias para lograr los resultados deseados.
Para lograr esto, se emplean diversos dispositivos, los cuales pueden ser permanentes o extraíbles, dependiendo del análisis específico llevado a cabo en la estructura dental del paciente.
Estos dispositivos tienen la función de reubicar los dientes en su posición óptima, instruir los músculos de la mandíbula y en términos generales, permitir la corrección de las afecciones detectadas.
La selección y uso de estos dispositivos estará a cargo del especialista, quien tomará su decisión tras realizar el análisis exhaustivo correspondiente.
El periodo de tiempo necesario para completar el tratamiento está intrínsecamente ligado a la complejidad de cada situación. Tras evaluar exhaustivamente al paciente, el profesional competente determinará la duración precisa requerida para el tratamiento.
Sin embargo, en términos generales, la ortodoncia tiende a oscilar entre 12 y 18 meses para alcanzar el objetivo deseado, aunque esto puede variar dependiendo de las circunstancias específicas de cada caso.
Colocarse bajo el cuidado del ortodoncista y someterse a este procedimiento ofrece una serie de ventajas considerables, que abarcan tanto la salud y la funcionalidad dental como su aspecto exterior. Algunos de estos beneficios incluyen:
Llena el siguiente formulario con tus datos correctos para solicitar este tratamiento, también puedes separar una cita por Whatsapp en el botón al lado derecho.
En nuestra Clínica Dental en Cañete, te brindamos tratamientos dentales con garantía y calidad.
Copyright © 2023 CLISERDENT | Desarrollado por: Víctor Rosas